Reír en Tiempos Difíciles
Nili, Israel

thumbs

Mi hermano David y mi cuñada murieron en un accidente aéreo en EU y al mismo tiempo a mi madre la hospitalizaron debido a que sufría de cáncer. Pero después de saber del trágico accidente tuvo una recaída y le dio neumonía y septicemia (un tipo de envenenamiento de la sangre). Bajo esta difícil circunstancia mi padre fue al funeral mientras yo me quedé en casa cuidando a mi madre enferma. Todo sucedió tan repentinamente que me era muy difícil saber si era cierto o una pesadilla. Mi cuerpo estaba en estado de shock; me tenía que recordar a mi misma que comiera. No podía dormir; tenía pesadillas, me sentí inquieta e incómoda. Mi respiración estaba perturba y me sentía triste, deprimida e impotente.

Recuerdo la visita que David hizo a mi Club de la Risa para celebrar mi cumpleaños número 40. Se rió con nosotros y apreció Yoga de la Risa al tiempo que hizo muchos amigos de risas. Mientras mi madre estaba en el hospital, le pedí a una amiga que dirigiera las sesiones de la risa. Les escribí a los miembros de mi club platicándoles de los trágicos eventos y les insistí en que la risa debía continuar. Extrañamente, la sesión de la risa se llevó a cabo a la misma hora que el funeral de David. Todos lo recordaron e hiciera la risa de llanto. Me sentí profundamente conmovida por su amor y preocupación genuina por mi familia.

Después de unos días, regresé a dirigir las sesiones de Yoga de la Risa. Era la primera vez que practicaba ejercicios de risas desde el desafortunado evento. Inicialmente temí que no iba a poder reír. Cuando escuché la risa de las otras personas no me contagió como usualmente lo hacía. ¡Pero me dije a mi misma que haría mi mejor esfuerzo y la simularía hasta lograrlo! Recuerdo que si reí en algunas ocasiones durante las semanas previas, pero había sido en reacción a un chiste o algo chistoso.

Traté de usar el humor para enfrentar esta difícil situación en mi vida. Pero, Dr. Kataria, tiene toda la razón cuando dijo durante uno de nuestros entrenamientos, que si no puedes reír, lleves tu cuerpo al Club de la Risa, éste sabrá cómo hacerlo. Y eso fue lo que hice. Llevé mi cuerpo y el corazón abierto al Club de la Risa. Compartí mi dolor con mis amigos e el club y les di las gracias por su amor y apoyo. Esa sesión de la risa fue la experiencia más poderosa que jamás he tenido en mi vida. Encontré mi capacidad para aprovechar mis recursos internos en un momento en el cual me sentí tan débil y desvalida. Los miembros de mi Club de la Risa fueron muy solícitos y compasivos. Fue su amor y risa los que me ayudaron a enfrentar esta situación tan difícil. Trajeron mi risa de vuelta.

  • Visitas: 435
  • Comments: 0

Latest Comments

  • No comments posted yet, be the first.

Write your Comments

  •   Captcha

    Not Case Sensitive

Back
Laughter Yoga Benefits testimonials US