Lecciones que aprendí de Daisy

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Lecciones que aprendí de Daisy

Casi todos nosotros, en algún momento de nuestra vida, hemos sido irritados por algunas personas que provocan y fastidian constantemente, conduciéndonos a situaciones exasperantes de difícil manejo. Te encuentras llevado a un remolino de negatividad y frustración. ¿Como lidar con algo así? Pareciera que uno tiene que ceder o recurrir a razonamientos inútiles que no funcionan la mayor parte del tiempo.


Al tiempo que estoy reflexionando en este asunto, mi perra Daisy me está fastidiando para que juegue con ella... y al querer lidiar con su impaciencia y exigencia continua, me di cuenta que hay una lección que aprender. ¡Y fue justo lo que sucedió! Espero que mi sencilla historia te ayude a ti también...


Cada mañana, a las 7 am, voy con Daisy caminando a la oficina donde mi personal de apoyo vive y trabaja. Daisy que es amada por todos, se ha convertido en el centro de atención. Quiere jugar todo el tiempo y exige atención constante, lo cual es bastante perturbador para nosotros al estar llevando a cabo nuestra sesión de Yoga de la Risa. De hecho, entre más queremos hacerla a un lado, más juguetona se pone y esto interrumpe nuestra meditación final.


Al inicio, sacaba a Daisy de la habitación, pero ladraba sin parar y tenía que dejarla entrar. Luego tuve una idea repentina. Le pedí a todos en la clase que la ignoraran por completo y no le dieran la más mínima atención. Intentó obtener atención lamiendo mis manos y yendo de uno a otro colaborador, pero ninguno respondió a sus provocaciones. Después de un rato, cansada y aburrida, se sentó a un lado y dejó de interrumpir la sesión. ¡Ese fue un momento Eureka! Pudimos continuar nuestra sesión en paz y al final hasta iniciamos un diálogo sobre el tema de como lidiar con situaciones similares... y todo el tiempo Daisy solo nos miraba como preguntándose por que de repente nuestra actitud hacia ella era apática. ¡Pero déjenme decirles que no es como si dejaramos de quererla, solo fue nuestra manera de responder a su conducta incestantemente fastidiosa!


Un abordaje sencillo al ignorar y evitarla ayudó a resolver el problema. Es verdad que entre más atención uno preste a tales tipos de personas o situaciones, éstas se vuelven más molestas. Pero si decides no prestar atención, facilita que la persona se aquiete y todo el escenario se calma y habrá menos frustración y malestar.


Y bien, aquí un resúmen de la lección aprendida:


A veces las personas tienen sus propios problemas y quieren involucrarte llamando tu atención. Ahora bien, si continuas reaccionando e involucrándote, obtendrán más de tu energía y luego tratan de derramar todo su negativismo sobre ti. Si les das atención excesiva, te encontrarás atrapado en su negatividad y eso es exactamente lo que quieren. Por lo tanto, la elección es tuya, si quieres involucrarte o no. Puedes ignorar a esas personas por completo y no avivar su energía negativa.


Por el contrario, si prestas atención, recuerda darla a las personas adecuadas, que tienen una actitud positiva. Esto cultivará y realzará algunas cosas buenas en tu vida y te ayudará a lograr tus metas.


Así, sigo llevando a Daisy a la oficina, pero he podido lograr que no interrumpa nuestro trabajo. De esta manera, ella ha aprendio a ser más sumisa y nosotros hemos aprendido como enfrentar situaciones difíciles.

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Latest Comments

  • Teresa Leyva

    Hola!! Muy interesante esta vivencia, a diferencia de las personas este animalito entendió el mensaje, existen algunas personas tóxicas que necesitan reciclarse.NO quiero parecer negativa pero día a día es una lucha constante en ambientes de trabajo donde las personas buscan la destrucción.Saludos risueñosss. Tere Cecy

    Wednesday, 27 August 2014 00:48:20

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